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Ahorro de energía con la automatización de edificios

Ahorro de energía con la automatización de edificios
BACS y automatización: eficiencia energética en los edificios

Maximizar el confort de los ocupantes de un edificio y minimizar el coste de su mantenimiento es todo un ejercicio de equilibrio para los propietarios y gestores de edificios. Además, los edificios se deterioran con el paso del tiempo y así su rendimiento para garantizar el confort y el ahorro de energía. Aquí es donde interviene el BACS: sistema de control de automatización de edificios.

El BACS puede utilizarse en casi todo tipo de edificio, incluyendo tiendas, restaurantes, propiedades comerciales, edificios industriales y almacenes. La gestión proactiva y automatizada de los edificios se consigue mediante tecnologías predictivas. Estas permiten programar, supervisar y controlar a distancia los distintos sistemas (iluminación, climatización, vigilancia…) de una instalación.

Ahorro de energía

A primera vista, se podría pensar que un sistema de este tipo consumiría grandes cantidades de energía. De hecho, estamos hablando de una «máquina» que conecta todos los sistemas de un edificio que consumen electricidad. En realidad, uno de los principales objetivos de la automatización de edificios es precisamente el ahorro de energía.

“[…] El edificio en su conjunto funcionará de forma más eficiente si todos los sistemas del edificio se controlan como parte de un sistema integrado. Los sistemas de control bien diseñados pueden aumentar la eficiencia de los edificios hasta un 30% sin necesidad de actualizar los equipos existentes.” 1

El BACS consiste en un conjunto de herramientas y tecnologías interconectadas para analizar las condiciones y el consumo de energía dentro de los edificios. El objetivo es optimizar los costes y el aumentar el ahorro de energía. Estos instrumentos son capaces de controlar el suministro eléctrico, los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, los sistemas de seguridad y vigilancia, la iluminación, etc.

Se calcula que el BACS puede ahorrar entre un 5% y un 30% de los costes de los servicios públicos gracias a la gestión de los sistemas de calefacción, ventilación e iluminación. La climatización y la iluminación son los dos mayores consumidores de energía en los edificios modernos y suelen ser los primeros sistemas en automatizarse. De hecho, estos sistemas permiten supervisar todo el edificio y regular a distancia la iluminación y el sistema de climatización para mantener el confort y reducir el consumo de energía. Esto se traduce claramente en una reducción de los costes energéticos.

¿Cómo funciona?

El BACS utiliza varios sensores para controlar y modificar la temperatura, la humedad y la iluminación de las habitaciones. Estos sensores comparten la información que recogen con los reguladores, que intervienen para cambiar la configuración.

Tomemos como ejemplo una sala de reuniones. Cuando más personas entran en la sala para una reunión, la temperatura y el nivel de humedad pueden aumentar. Los sensores lo detectan y realizan los ajustes de forma totalmente automática, aumentando así el confort de la habitación. En el caso concreto de la iluminación, el BACS podrá abrir o cerrar las persianas favoreciendo la iluminación natural de la sala, hasta identificar el momento en el que habrá que encender la luz artificial.

Los sistemas más avanzados recogen datos sobre el consumo de energía de un edificio. Esto permite diagnosticar cualquier fallo, así como recibir información periódica sobre el consumo real. De esta forma, se puede identificar cualquier problema relacionado con el rendimiento del edificio o los fallos del sistema.

Impacto medioambiental

Al reducir el uso de energía de un edificio, el BACS también reduce la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera. Además, un BACS puede integrarse en los sistemas hidráulicos para controlar y reducir el consumo de agua. Al eliminar los residuos, estos sistemas ayudan a los edificios a utilizar los recursos de forma más eficiente y a reducir su impacto en el medio ambiente.

Los BACS permiten obtener altos niveles de ahorro energético ya que permiten regular todo el consumo de energía en el interior del edificio. A su vez, esto permite evitar el desaprovechamiento o la dispersión de energía. Todo ello se traduce en una mayor eficiencia energética y un importante ahorro económico. Todo esto contribuye también a promover la sostenibilidad medioambiental. ¿Cómo? Pués, evitando el uso de recursos energéticos excesivos y utilizando energía procedente de fuentes renovables, como la ventilación y la iluminación natural.

1. U.S. Department of Energy (DOE), 2015 Assessment of Energy Technologies and Research Opportunities